Variabilidad de la verdad según Tomás de Aquino

Resumen: La concepción de la verdad y de su no variabilidad es fundamental tanto para entendernos por medio de un lenguaje como para la convivencia social. Se analiza pues: a) tanto la variabilidad ontológica de la verdad, como b) la posibilidad de la variabilidad histórico social de la misma, c...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Darós, William Roberto
Formato: Artículo (Article)
Idioma:Español (Spanish)
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2021
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/11745
Descripción
Sumario:Resumen: La concepción de la verdad y de su no variabilidad es fundamental tanto para entendernos por medio de un lenguaje como para la convivencia social. Se analiza pues: a) tanto la variabilidad ontológica de la verdad, como b) la posibilidad de la variabilidad histórico social de la misma, c) sin que ella pierda el valor fundamental de verdad, desde la perspectiva de los escritos de Tomás de Aquino. En general, ha habido en la historia de la filosofía tomista una concepción uniformadora de la verdad, que podríamos traducir con la expresión "la verdad es una sola". Se ha hecho de la verdad una "concepción inmaculada", esto es, una concepción que no tenía para nada en cuenta los medios en los cuales se da la verdad. Se pasa a aclarar el concepto de uniformidad o univocidad o identidad de la verdad y el de analogía de la verdad en varias mentes diferentes. La verdad es una sola -según el pensamiento de Tomás de Aquino-, la verdad es idéntica, si hay identidad en la cosa de la cual se tiene un conocimiento verdadero, y si hay identidad en las mentes que conocen esa cosa, esto es, si dos o más mentes tienen los mismos medios y modos de conocer, sea que se trate de medios metafísicamente constitutivos de esas mentes, sea que se trate de medios histórica o contingentemente constitutivos de las mismas. Decir que "la verdad es una sola" es ponerse fuera de este mundo y de toda circunstancia histórica: solo para Dios la verdad es una sola y es su propia esencia, el medio único con el cual lo conoce todo. Los mortales tenemos mentalidades diversas y el admitir este hecho no conlleva necesariamente a un relativismo.