Alfredo Fierro, El proyecto teológico de Teilhard de Chardin, Ediciones Sígueme„ Salamanca, 1971, 653 pp

Resumen: Aunque el fenómeno "Teilhard" haya pasado en su etapa más virulenta, no está de más un libro que objetiva y desapasionadamente retome el tema del pensamiento de ese autor y concluya en un intento de continuación por ciertas de las vías que han quedado abiertas, fuera de todo in...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Lértora Mendoza, Celina A.
Idioma:Español (Spanish)
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2023
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/16076
Descripción
Sumario:Resumen: Aunque el fenómeno "Teilhard" haya pasado en su etapa más virulenta, no está de más un libro que objetiva y desapasionadamente retome el tema del pensamiento de ese autor y concluya en un intento de continuación por ciertas de las vías que han quedado abiertas, fuera de todo interés polémico o de salvaguardia ortodoxa. El autor reconoce que Teilhard no fue un teólogo de profesión, lo cual no impide que su obra tenga ciertos atisbos teológicos que puede ser importante continuar. Por eso ha titulado a su obra "proyecto" y no simplemente "teología". El autor no se declara partidario ferviente ni detractor, aunque no pueda ocultar la simpatía que gran parte de la obra del jesuita le inspira. Más que teólogo, lo llama "estimulante de la reflexión teológica" en un momento en que precisamente los libros teológicos se dedicaban a cuestiones de secundario interés en un menudeo escolástico e insustancial. El libro no es una introducción a la lectura de Teilhard; presupone conocida su obra. Tampoco trata todos los temas del autor sino los que ha creído más oportuno para su propósito, dando primacía al orden cronológico y genético. Su idea es que lo teológico está en Teilhard, no sólo como bosquejo, sino como verdadera realidad, pero inacabada y despareja, y precisamente una continuación de la misma intenta en la última parte del libro, aun reconociendo su dudosa ortodoxia (que no preocupó por lo visto a Teilhard) .